La Colección Artium revisa el uso de la ironía y el humor en sus distintas vertientes en el arte contemporáneo

la trampa en la sonrisa
El Museo presenta la exposición ‘La trampa en la sonrisa’, una selección de 150 obras, realizadas en su mayor parte en los últimos 30 años.
La ironía, el absurdo, lo grotesco, la parodia y la sátira como medio para explicar socialmente el mundo, se dan cita en la Sala Sur de Artium.

Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, presenta ‘La trampa en la sonrisa’ (Sala Sur, desde el 2 de octubre de 2015 hasta el 4 de septiembre de 2016), una nueva presentación de la Colección Artium que, en esta ocasión, revisa la utilización del humor y la ironía por los artistas actuales como mecanismo de análisis de la realidad social y cultural. Cerca de 150 obras en su mayor parte realizadas en los últimos 30 años tratan de reflejar cómo los creadores actuales en este caso, recurren a estos lenguajes para tratar los aspectos ridículos o absurdos de la vida. Alrededor de un centenar de autores, entre ellos Vicente Ameztoy, José Ramón Amondarain, Artemio, Txomin Badiola, Carmen Calvo, Joan Brossa, Esther Ferrer, George Maciunas, Fabian Marcaccio, Joan Miró, Juan Pérez Agirregoikoa, Wilfredo Prieto y Elena del Rivero, proponen al visitante la desmitificación de las convenciones sobre la realidad con el recurso de la ironía, lo absurdo, lo grotesco, la parodia o la sátira. La exposición es una producción de Artium, comisariada por Enrique Martínez Goikoetxea.

Artium recurre una vez más a su Colección -3.500 objetos artísticos fechados en los siglos XX y XXI- para aportar sentido, belleza y argumentos al relato del tiempo actual. La trampa en la sonrisa –que toma su nombre prestado de un ensayo de Francisca Noguerol sobre la sátira en la narrativa de Augusto Monterroso- señala dos grandes ámbitos propios de lo cómico que a su vez engloban al resto de prácticas humorísticas: el humor y la ironía. La definición de los límites de este tipo de lenguaje no es clara, ni desde la filosofía ni desde la psicología. Y aunque los comportamientos, los valores y las normas sociales afectan de manera determinante a la producción e interpretación del humor y la ironía, lo cierto es que los humanos comparten la condición de homo ludens.

La risa, y con ella las bocas, es la protagonista del primer grupo de trabajos: es la risa del bufón, del loco, la risa involuntaria, como expresión primaria que, en muchas ocasiones, pone a prueba los acuerdos asumidos por el buen gusto. Así lo muestran, entre otros, Georges Maciunas, Joan Miró, Victoria Diehl, Jorge Galindo, Vicente Ameztoy, Carmen Calvo…

El humor absurdo protagoniza un nuevo ámbito, en el que se encuentran obras de JuanPérez Agirregoikoa, Fernando y Vicente Roscubas, Wilfredo Prieto o Andrés Nagel. Aquí lo racional queda en suspenso y las convenciones, anuladas. “En estas obras”, dice Enrique Martínez Goikoetxea, “el artista asume situaciones paradójicas para invitar al espectador a cuestionar la realidad y explorar nuevas posibilidades”…

Un tercer espacio dentro del capítulo del humor es el de lo grotesco: el artista como provocador que obliga a enfrentarse a temas considerados tabú –la sexualidad, la enfermedad, la muerte, la religión, las ideologías. Entre otros, aquí figuran José Félix González Placer, Fabian Marcaccio, Juan Hidalgo, Erik Beltrán y Alfredo Álvarez Plágaro.Las vivencias y experiencia vital de cada espectador harán que la interpretación de estas obras sea distinta, entre lo chocante, lo repulsivo y lo humorístico.

El arte también se mira a sí mismo a través de la risa. Aquí es perceptible la capacidad del artista de reírse de sí mismo (Elena del Rivero, Jon Mikel Euba, Esther Ferrer, de nuevo los hermanos Roscubas…), de parodiar la cultura contemporánea como una forma de revisión crítica de todo el sistema del arte (José Ramón Amondarain, Vik Muniz, Chema Madoz, Sourrouille, Bruce Gilden…), de satirizar y caricaturizar (Santiago Sierra, Karmelo Bermejo, PSJM, Juan Muñoz, Joan Brossa…), buscando la irritación del enemigo, escandalizar o poner patas arriba convenciones y normas supuestamente inamovibles.

Y al final, el espectador puede descansar rodeado de revistas satíricas, de obras de Maider López y Equipo Crónica entre otros, y de piezas audiovisuales que conectan el contexto del arte con la práctica popular del humor, obras de Artemio, Karmelo Bermejo, Mireya Masó y Dan Perjovschi. Descansar y recordar los pensamientos compartidos con estos artistas cuyo mundo es también el suyo, el del espectador; artistas que se sirven de la sonrisa para “inocular un pensamiento, una reflexión o una propuesta sobre nuestro contexto”.

No es esta una exposición para soltar carcajadas. Quizá ni siquiera se escuchen risas y lo único que aparezca sean unas sonrisas, aquí y allá, cuando se produzca la complicidad con alguna de las ideas, se descubran o vean reflejados en ellas un deseo, un sueño o una perversión… quizá. (…) En la mayor parte de los casos, el arte no se interesa en el humor por el humor, sino en la capacidad que muestra a la hora de lidiar con los problemas, de tratar los aspectos ridículos y absurdos de la vida, a la vez que empodera al espectador para desmitificar las convenciones e ideas preconcebidas que tiene sobre su propio mundo y sobre la realidad“.
Enrique Martínez Goikoetxea, comisario de ‘La trampa en la sonrisa’.

www.artium.org

Artium_VG_fondoMC_MC
losvicios 250x500 2 copia
círculo-logo-siberia-copia
LOVAINApromo2015marzo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s