Artium presenta ‘riflepistolacañon’, una exposición de Jacobo Castellano

Sin título (Proyector con olivo). Jacobo Castellano, 2017-2018

Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo, presenta la exposición ‘riflepistolacañon’, de Jacobo Castellano (Sala Norte, desde el 9 de febrero hasta el 19 de mayo de 2019). La muestra es una visión retrospectiva de la obra del artista andaluz en la que se aprecia su evolución, desde sus primeros trabajos basados en frágiles ensamblajes de objetos recuperados hasta su producción actual, más homogénea y concentrada. La memoria de la infancia y de lo familiar y la experiencia de lo vivido son referencias en toda su trayectoria, al igual que la idea de rescatar las historias contenidas en las cosas. riflepistolacañon está comisariada por Javier Hontoria y es una producción del Museo Artium (Vitoria-Gasteiz) y el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (Sevilla).


Sin título. Jacobo Castellano, 2017-2018

riflepistolacañon toma su título de una de las piezas expuestas, un dibujo infantil anónimo encontrado en la calle por Jacobo Castellano (Jaén, 1976) hace años que muestra una suerte de inventario de armas; riflepistolacañon sería el nombre inventado por esa mente infantil, sin atender a cuestiones gramaticales, para ese pequeño catálogo. Los recuerdos, las imágenes y los objetos de la infancia, y en general los enseres que acompañan la vida de las personas, son precisamente el origen de una parte importante de la obra de Castellano, poseedor, según el comisario Javier Hontoria, de «uno de los cuerpos de obra de carácter escultórico más singulares de nuestro país». «En tiempos en los que la investigación se impone como método esencial en las prácticas artísticas, Jacobo Castellano pone énfasis en la perpetuación de la experiencia y la memoria de lo propio como iconográfico».
La exposición reúne más de cincuenta obras, entre esculturas, fotografías, pinturas e instalaciones, realizadas a partir de 1999 hasta la actualidad, por lo que tiene un cierto carácter retrospectivo. Aunque las obras no se presentan cronológicamente, sino por asociaciones conceptuales, narrativas o formales, la exposición permite apreciar la evolución de su trabajo desde los procesos iniciales de recuperación y ensamblaje de retales y desechos hasta la recontextualización de objetos buscados y con una historia propia.
Ese trayecto y la transcendencia en su obra de la memoria de la infancia pueden comprobarse en dos obras que articulan buena parte de la exposición: Casa I, fechada en 2006, y Sin título (Proyector con olivo), de 2018. La primera es una estructura precaria y liviana integrada por fragmentos de la casa del pueblo de Villargordo donde su familia pasaba los veranos: puertas, ventanas, fotografías y otros objetos del ámbito doméstico. Como indica Hontoria, «la pieza está ligada a un momento de la carrera del artista en el que la memoria se percibía como una frágil acumulación de imágenes y formas».
Por su parte, Sin título (Proyector con olivo) aborda la cuestión de la memoria de una manera muy distinta: el viejo proyector de su abuelo, que regentaba el cine de Villargordo se ensambla a un gran tronco de olivo encontrado en la misma localidad y da pie a otras posibilidades narrativas. Las ideas de iluminación, evocación, imaginación y narración convergen en esta pieza que «tiene algo de faro, de guía que acompaña al visitante, desde el arranque de la exposición, a través de la memoria de lo vivido».
El espacio central de riflepistolacañon está ocupado por un Torno de clausura (2019) integrado en uno de los muros de la sala. El torno, que en los conventos permite una cierta comunicación pero separa la vida contemplativa de lo cotidiano, simboliza aquí la coexistencia de lo espiritual y lo terrenal, de lo ritual y lo lúdico, elementos presentes en la obra de Castellano. Otras obras significativas en la exposición son los Peleles, piezas de madera inspiradas en el conocido cuadro de Goya; los Personajes, grandes instalaciones que evocan figuras humanas; las Piñatas (2018), creadas desde le interés del artista por los rituales cotidianos y, en concreto, por el legado de los colonos jesuitas en Latinoamérica; y el Paso de Semana Santa (2018), que condensa lo popular y lo sacro, la devoción y la superstición que se dan cita en torno a ciertas celebraciones religiosas.
Jacobo Castellano emergió en el panorama de la joven escultura española del nuevo siglo tras finalizar sus estudios en la Universidad de Granada. Ya desde esos inicios, como se pudo apreciar en su primera exposición en la galería Fúcares de Madrid en 2005, su obra delataba un interés por la memoria de la infancia y lo familiar, que se materializaba en formas ligadas al imaginario vernáculo de su Andalucía natal. Toda la trayectoria del artista podría resumirse en la evaluación de la memoria de los enseres que acompañan en el devenir vital de las personas, objetos e imágenes más o menos fragmentarios, oníricos y reales en igual medida, tangibles o etéreos, de naturaleza grata o abyecta y proclives a producir diferentes -y a menudo contradictorios- niveles de afectividad. Castellano desarrolló en 2010 en Artium el proyecto El mantel y el telón, dentro del programa Praxis. La Colección Artium integra en sus fondos una escultura sin título del artista, fechada en 2005.

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