EL MUSEO ARTIUM PRESENTA LA EXPOSICIÓN ‘LA VIDA COMO EJERCICIO’, DE JUNCAL BALLESTÍN

‘Pasa por el aro’ (1999). Lana y madera. Serie: Violencia sin límites (1996-1999).

Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo de Vitoria-Gasteiz, presenta la exposición Juncal Ballestín. La vida como ejercicio (Sala A3, hasta el 23 de mayo de 2021). El trabajo de Juncal Ballestín (Vitoria-Gasteiz, 1953-2015) se estructura alrededor de conjuntos de obras ordenadas en series. Para esta muestra en el Museo Artium se ha respetado la clasificación observada por la artista, haciendo dos grandes grupos, uno a partir de su serie troncal de pintura, y un segundo grupo que relaciona varias series de objetos. A estos dos bloques se suman obras que no forman parte de serie alguna, pero que son trabajos claves para aproximarse a la trayectoria de la artista. La exposición está comisariada por Fernando Illana y ha sido realizada con la colaboración de la Fundación Anesvad, heredera del legado de Juncal Ballestín. 

Formada en la entonces denominada Escuela Superior de Bellas Artes de Bilbao, Juncal Ballestín desarrolló una obra que se caracterizó por la pluralidad de materiales, medios y técnicas empleados: pintura, dibujo, instalación, vídeo, obra gráfica… todas ellas estructuradas en series. En la entrada de la exposición un vinilo recuerda algunas frases con las que Juncal hablaba de su obra y su proceso de trabajo: «Algunos de los objetos y materiales llegan a mí por azar, traídos por las inclemencias del tiempo (un fuerte viento que derriba un árbol y, con él, cae la hiedra que lo abraza). Otros, por las labores propias del campo, como la poda o la búsqueda de «tutores» para la huerta…». 

El recorrido por la exposición se inicia con la proyección de un vídeo sin título sobre pared negra que representa pintura deslizándose sobre una superficie. En el espacio principal de la muestra se presentan dos grupos de pinturas, las Pinturas lacustres (2004), realizadas sobre papel; la serie Parásitos (1992), un conjunto de pinturas sobre piel sostenidas con varas de avellano, o Lo último que se pierde I (1997-1998). 

En el mismo espacio, objetos e instalaciones dan idea del origen y proceso de trabajo de Juncal Ballestín: obras de la serie Violencia sin límite, como Pasa por el aro (1999) o Sin título (machete) (1998); de la serie Objetos con carácter, como A Frida (1999), A Meret (1996) o Sopa de ganso (1998); y de la serie Cobres; así como piezas no seriadas, entre ellas El arco y el triunfo (1994), Naturaleza muerta (1986) o Sin título (espiral de latón) (1986).

El recorrido concluye en un espacio en el que, distribuidos en varias vitrinas, se pueden ver un conjunto de documentos que ilustran distintos aspectos del trabajo de Ballestín: fotografías, dibujos, bocetos, anotaciones e instrucciones manuscritas para el montaje de las obras, referencias a su trabajo escenográfico, catálogos, folletos y otras publicaciones.

La mayor parte de las obras en exposición forman parte del legado de la artista que permaneció intocado en su estudio de la localidad de Otazu durante más de cinco años. Aunque perfectamente ordenado y clasificado por la artista, el tiempo transcurrido ha obligado a realizar una serie de intervenciones previas sobre las obras expuestas, muchas de ellas realizadas con elementos de carácter orgánico.
Bajo la dirección del servicio de Restauración de la Diputación, el primer trabajo consistió en la eliminación de parásitos e insectos mediante un tratamiento de anoxia. Tras este proceso, que requirió varias semanas, el trabajo se concentró en el análisis y limpieza de cada una de las piezas, con el fin de que estuvieran en perfecto estado para el montaje de la exposición.

En relación a la trayectoria de Juncal Ballestín, entre sus exposiciones individuales destacan las celebradas en Trayecto Galería (Vitoria-Gasteiz): Absorciones II. Reposiciones (2013), Juncal Ballestín: pintura, pensamiento (2008), y Juncal Ballestín: apología y dependencia (2005); la que en 2008 le dedicó el Centro Cultural Montehermoso, Esa sustancia que mancha; y Juncal Ballestín, inaugurada en la Sala Amárica en 2003. Su obra ha participado además en colectivas como Zeru bat, hamaika bide (2020) o Tesoro público (economías de realidad) (2013), ambas como presentaciones de la Colección del Museo Artium; Let’s spit on the genius (2010, Festival de Arte Contemporáneo Tina B, Praga); o Trescientos mil kilómetros por segundo (aprox.) 02 (2009, Trayecto Galería, Vitoria-Gasteiz). Su obra está presente en las colecciones del Museo Artium, la Biblioteca Nacional, la Fundación Vital y el Ayuntamiento de Vitoria, entre otras entidades.

La exposición Juncal Ballestín. La vida como ejercicio es posible gracias al acuerdo de colaboración entre el Museo Artium y la Fundación Anesvad, heredera del legado de Ballestín. La familia de la artista vitoriana era colaboradora de la ONGD y su solidaridad se extendió hasta después de su fallecimiento en forma de legado solidario. Su herencia se destinará a los programas que Anesvad desarrolla para garantizar el derecho a la salud y combatir las Enfermedades Tropicales Desatendidas en contextos empobrecidos de África Subsahariana.

‘Escultura’ (1984). Un par de agujas, hilo de cobre. Serie: objetos (1983-1991).

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